Creación de contenido
en el sector audiovisual
Actualmente, los recursos audiovisuales constituyen una herramienta fundamental en el ámbito académico y profesional. En este sentido, los soportes textuales que sirven de base para los archivos de video y de audio son lo que posibilitan en último término la realización de todo tipo de material audiovisual, tales como reportajes, exposiciones, podcasts, cortometrajes, documentales, etc.
El guion es el texto base que define la estructura de cualquier producción audiovisual. Todo guion comprende un discurso escrito a través del cual es posible transmitir un mensaje concreto, o bien describir algún hecho, acción o sensación.
Dentro de los guiones para formato audiovisual, podemos distinguir dos tipologías principales: el guion literario, de un lado, y el guion técnico, de otro.
El guion literario es la primera versión del guion, donde se describe la historia, los personajes, los diálogos y las acciones (es decir, todo aquello que tiene un componente narrativo). El redactor del guion literario suele ser el guionista.
Una vez finalizado el guion literario, se procede, sobre él, a la elaboración del guion técnico, que no es más que la planificación del guion literario para llevarlo a pantalla. Se trata de un documento mucho más privado, que prepara el director para visualizar la película antes de rodarla (pocas personas son las que tienen acceso a él).
En la construcción del guion, debemos elaborar un borrador previo que recoja los siguientes elementos: el tema o idea central (no debe ocupar más de una frase), la síntesis de la historia (siguiendo el esquema tradicional de planteamiento, nudo y desenlace) y la escaleta, que es la relación de las secuencias ordenadas narrativamente, donde se fijan los momentos de mayor interés.
Si bien el guion puede considerarse como el texto audiovisual por antonomasia, existen otros productos audiovisuales que requieren de una redacción cuidada y adaptada al contexto, como en el caso de la localización de videojuegos. A la hora de localizar un videojuego, hay que ser muy preciso y cuidar al detalle no solo los aspectos lingüísticos, sino también los culturales, por lo que solo los profesionales en la creación de contenidos audiovisuales podrán ofrecer un servicio a la altura de lo exigido.