A fala: la lengua secreta de Extremadura

 

En anteriores publicaciones, hemos seguido una línea temática articular relacionada con las lenguas históricas de la península ibérica, abordando un estudio sobre las distintas leguas que convivieron (y, en ciertos casos, aún conviven) en el contexto hispánico: el catalán y sus variantes, el asturleonés, el navarroaragonés, el mozárabe, el gallego, el castellano, el euskera…

Hoy vamos a abordar una lengua que, pese a ser desconocida por muchos, todavía hoy pervive en el extremo nororiental de la provincia de Cáceres, siendo el idioma materno de buena parte de sus habitantes: la fala.

Contextualización

La fala, también conocida como fala de Xálima, por ser oriunda del Valle del Jálama, cumple con las condiciones de una lengua minoritaria o regional. Se habla únicamente en tres pueblos de Extremadura: Valverde del Fresno, Eljas y San Martín de Trevejo; de ahí que también se la conozca como la lengua de us tres lugaris. Estos tres pueblos de la Sierra de Gata, en la provincia de Cáceres, cerca de la frontera entre España y Portugal, cuentan con aproximadamente 4.500 hablantes, y la mayoría de ellos es capaz de hablar su lengua vernácula. Todos los hablantes de fala son bilingües con el castellano.

La variedad de Valverde del Fresno se llama valverdeñu, la variedad de Eljas se conoce como lagarteiru y la de San Martín de Trevejo se llama mañegu. Las diferencias entre las tres variedades se pueden encontrar en todos los niveles de la lengua: fonológico, gramatical y léxico. Desde el punto de vista lingüístico, estas diferencias son bastante considerables; sin embargo, las tres variedades son fácilmente inteligibles.

Naturaleza y origen de la lengua

Una de las primeras referencias escritas acerca de a fala, la hallamos en el Diccionario de Madoz (1845-1850), donde se hace la siguiente valoración: “Sus hablantes usan un dialecto ininteligible, formado de palabras castellanas y portuguesas, todas adulteradas”.

Ciertamente, la opinión de los lingüistas respecto a la fala es muy variada, e incluso controvertida. Al tratarse de un dialecto empleado en una zona que, geográficamente, está alejada de Galicia y muy cercana a Portugal, los primeros estudios e investigaciones que se realizaron lo catalogaron como una mezcla con entre el portugués y el leonés o una variedad especial del portugués.

lengua - fasttxt.es

Otros autores, en cambio, han considerado la fala como una lengua de transición entre el galaicoportugués y el asturleonés, si bien esta teoría no cuenta con mucha aceptación.

Hoy día, los investigadores se inclinan más por incluir la fala dentro del bloque meridional del gallego, considerando que son hablas fundamentalmente gallegas de Extremadura.

Por lo general, los filólogos partidarios de la teoría gallega se basan en la conjetura de que el valle era una región aislada y, por tanto, los colonizadores gallegos mantuvieron casi “pura” su forma de hablar, al no existir influencias externas (de Portugal y de León, principalmente). Sin embargo, esta ‘teoría del aislamiento’ suele ser refutada al contrastarla con otros datos históricos, como los que constatan que este enclave ya estaba habitado por portugueses antes de la llegada de dichos colonizadores, o el hecho de que los antiguos reinos de Portugal, León y Castilla ambicionaran este territorio, dado su carácter fronterizo.

Sea como fuere, podemos considerar a fala como un dialecto de transición con una marcada base galaicoportuguesa e influencias del grupo asturleonés, pero con una personalidad lingüística propia y claramente diferenciadora, como se puede apreciar en los rasgos comunes y propios de cada variedad.

No debe confundirse la fala con el castúo, nombre con el que se designa a la variante del castellano hablada en Extremadura, ni con el idioma extremeño o estremeñu, variedad de la lengua asturleonesa cuyos rasgos se han desarrollado fundamentalmente en la región histórica de la Extremadura leonesa (correspondiente con la actual Comunidad Autónoma de Extremadura).

Aspectos lingüísticos

Como ya hemos tenido ocasión de comentar, las tres variedades de la fala presentan sus propios rasgos idiosincráticos en lo que a cuestiones lingüísticas se refiere. No obstante, es posible identificar algunos rasgos morfofonológicos generales de la fala.

En primer lugar, una de las características más destacables de la fala es que, en el paso del latín al romance, no se produce diptongación de e y o breves en posición tónica, rasgo exclusivo del gallego y del portugués, por ejemplo: nevi (‘nieve’), colpu (‘cuerpo’), morti (‘muerte’).

Por otra parte, la f- inicial procedente del latín se conserva en las tres subvariedades, rasgo compartido con el galaicoportugués y el asturleonés: fitu (‘helecho’), fariña (‘harina’), ficer (‘hacer’).

 Asimismo, se produce la caída de la -l-y la -n- intervocálicas del latín: animáis (‘animales’), pesoa (‘persona’).

Si nos fijamos en el final de palabra, apreciamos que se produce un cierre de la vocal en i y u, como podemos ver en palabras como bomeiru (‘bombero’), así como la no aparición de la interdental sorda en posición final de palabra, como en (‘voz’) o crú (‘cruz’).

Por último, si atendemos a la morfología verbal, podemos destacar la terminación -u para la tercera persona del singular del pretérito indefinido: fizu (‘hizo’), pusu (‘puso’), etc.

lengua - fasttxt.es

Futuro de la lengua

En agosto de 1992 se fundó Fala i Cultura, entre cuyos propósitos se encontraba la redacción de una gramática común (obsérvese aquí un proceso similar al seguido por otras lenguas peninsulares relegadas, como en el caso del asturiano, si bien en una época algo más tardía).

Seis años después, en 1998, llegó a publicarse la primera obra literaria en a fala, Seis sainetes valverdeiros, escrita por Isabel López Lajas.

El estatus oficial de la lengua cambió parcialmente en el año 2001, cuando la Junta de Extremadura proclamó la fala “Bien de interés cultural”. Sin embargo, el Estatuto de Autonomía de Extremadura no menciona la fala, y las referencias al apoyo y protección de modalidades lingüísticas propias son bastante inespecíficas.

Por tanto, pese a la concienciación que existe entre los habitantes oriundos del Valle del Jálama acerca de lo importante de conservar su lengua autóctona, lo cierto es que la fala se encuentra en una situación mucho más desventajosa que otras lenguas como, por ejemplo, el aranés, idioma en una situación sociolingüística similar que, sin embargo, goza del estatus de lengua oficial en la Cataluña.

En este sentido, es importante que seamos conscientes de la riqueza lingüística de nuestro país y de lo importante de preservar y fomentar el uso de estas lenguas, pues es la única manera de que no caigan en el olvido.

 

Carlos Sánchez Luis

 

error: